Heart Start: la promoción del bienestar y la salud mental en los centros educativos desde los primeros años

La conciencia y regulación emocional de los niños, su autoestima y autoeficacia, sus relaciones y su empatía son aspectos clave de una educación de calidad y equilibrada.

Mientras nos esforzamos en mejorar el desempeño académico de los niños como preparación para los desafíos económicos globales, nos estamos volviendo más conscientes de que la educación de calidad no puede limitarse a tareas cognitivas y a los logros académicos. Según van creciendo, los niños necesitan desarrollar las competencias sociales y emocionales necesarias que les ayuden a navegar satisfactoriamente a través de las tareas de desarrollo, retos situacionales y transiciones a las que se tienen que enfrentar en su camino desde la niñez hasta la adolescencia y, finalmente, hasta las etapas más jóvenes de la adultez.

Tienen que ser capaces de conocerse a sí mismos, sus fortalezas y saber cómo utilizarlas, regular sus emociones como la frustración o la ira, lidiar con la pérdida y el cambio, solventar problemas de manera eficaz y tomar decisiones buenas y responsables. Tienen que creer que pueden producir cambios en sus propias vidas, manteniendo la esperanza, decididos y centrados frente a los retos, que pueden construir y mantener relaciones sanas, ser comprensivos y empáticos y trabajar de manera colaborativa con otros. Necesitan resolver conflictos de manera constructiva, apreciar y respetar las diferencias y la diversidad y cuidar de sí mismos, de otros y de su entorno. Estas competencias son necesarias para que los niños lleven una vida sana, feliz y exitosa tanto en la propia infancia como en su camino hasta la adultez. Los colegiales que son más hábiles social y emocionalmente obtienen mejores calificaciones en los exámenes en comparación con los compañeros menos instruidos social y emocionalmente. Las personas felices también son más productivas y competentes que las infelices.

Cuanto antes empecemos a apoyar el desarrollo social y emocional saludable de los niños pequeños, más oportunidades tendremos de tener éxito en la promoción de su bienestar y salud mental. Las investigaciones han destacado constantemente el papel que tienen los primeros años y la educación primaria en el desarrollo de logros y actitudes académicas positivas, en la prevención del distanciamiento y del abandono escolar temprano y en la promoción del bienestar y del comportamiento positivo. Las bases para el desarrollo cognitivo, social y emocional saludable residen en la primera infancia. Esto se vuelve sumamente relevante cuando consideramos que uno de cada cinco colegiales se enfrenta a dificultades de salud mental y la mitad de esas dificultades comienzan antes de los 14 años. Las dificultades de salud mental en niños y jóvenes han incrementado en las últimas décadas; en algunos países el suicidio es la principal causa de muerte entre los jóvenes.

El camino a seguir: un enfoque para toda la escuela
No hay ninguna solución, programa o intervención mágica que trabaje a lo largo de las culturas y contextos en la promoción del bienestar y de la salud mental en los centros educativos. Las investigaciones y prácticas internacionales, en cambio, indican claramente que un enfoque para toda la escuela es la forma más eficaz de promover el bienestar y la salud mental de los colegiales. Este enfoque incluye el desarrollo de un clima escolar de afecto y apoyo, la colaboración con padres y madres y con la comunidad y el abordaje de cuestiones sociales y emocionales en el plan curricular. Concretamente, incluye los siguientes componentes:

  • La enseñanza explícita del aprendizaje social y emocional como competencia básica en el plan curricular, centrándose en las habilidades intrapersonales, interpersonales y de resiliencia
  • Integrar el aprendizaje social y emocional en las otras áreas de contenido del plan curricular
  • Crear una comunidad escolar preocupada e inclusiva centrada en las relaciones saludables y en la implicación significativa e influyente de los estudiantes en las actividades escolares
  • Un clima para toda la escuela que conduzca a la salud mental y al bienestar que incluya
    • un enfoque y compromiso compartido hacia las prácticas inclusivas y culturalmente responsables, la diversidad y la salud y bienestar de todos los miembros de la comunidad escolar
    • gestión y colaboración comprensiva del personal y compañerismo
    • colaboración activa y participación de los padres y madres y de la comunidad local
    • abordar las necesidades sociales y emocionales y la salud mental del propio personal

Caso práctico: RESCUR Surfing the Waves

RESCUR Surfing the Waves es un plan curricular de resiliencia para la edad temprana y escuelas primarias de Europa que busca promover la salud mental y el bienestar de los niños vulnerables y marginados que estén en riesgo de exclusión social, bullying, discriminación, fracaso escolar y abandono temprano de la escuela. Contiene un enfoque para toda la escuela con un plan curricular predeterminado sobre cómo desarrollar las habilidades necesarias para superar obstáculos y continuar prosperando como, por ejemplo, crear relaciones saludables, desarrollar una mentalidad de crecimiento, desarrollar la autodeterminación, hacer uso de las fuerzas de cada uno y convertir desafíos como el conflicto, el rechazo y las transiciones en oportunidades de crecimiento. Se involucra activamente a los padres y madres con actividades habituales para hacer en casa y con una guía sobre cómo promover la resiliencia y el bienestar de los jóvenes. Se anima a toda la comunidad escolar a embarcarse en un viaje de resiliencia, con el aula y las escuelas sirviendo de contextos de potenciación de resiliencia. RESCUR Surfing the Waves está disponible en siete idiomas y se puede acceder desde www.rescur.eu.

El profesor Carmel Cefai es director del Centro para la Resiliencia y la Salud Socio-Emocional y profesor asociado en Psicología en la Facultad de Bienestar Social en la Universidad de Malta.

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