Los centros educativos de Europa reaccionan ante la invasión rusa de Ucrania

Imagen: Daniele Franchi / Unsplash.com

Clases y administraciones escolares de todo el continente se han movilizado para expresar su solidaridad con Ucrania, y el profesorado se ha comprometido a responder a las preguntas del alumnado. Este artículo destaca algunas ideas y prácticas admirables.

Expresiones de solidaridad

Los centros educativos europeos han donado dinero, alimentos, ropa, medicamentos y material escolar a Ucrania. En algunos casos, los fondos se recaudaron mediante la venta de productos de panadería o artículos hechos a mano (como joyas) y el alumnado escribió tarjetas para adjuntar a las donaciones.

Para adoptar un enfoque más específico, algunos centros educativos se han puesto en contacto con sus ciudades o pueblos hermanados de Ucrania, o encontraron una escuela asociada en Ucrania, para preguntarles qué necesitan de forma concreta.

También ha habido muchos gestos simbólicos de solidaridad. Estudiantes y personal han cantado Peace on Earth o Imagine, se han reunido para formar el símbolo de la paz, han leído poesía antibélica, han iluminado las aulas con los colores de la bandera ucraniana o han creado un «rincón» antibélico.

2nd Primary School of Lavrio - bird's eye view of courtyard with students forming the words No to War

2ª escuela primaria de Lavrio, Grecia; en el texto se puede leer text reads «No a la guerra»

Acogida del alumnado de Ucrania

Los centros educativos europeos han abierto sus puertas a los refugiados de Ucrania, como el centro de preescolar Footprints en Dublín, Irlanda, que ha ofrecido plazas gratuitas a los niños y niñas que huyen del conflicto actual. Muchos países europeos se están preparando para que niñas y niños refugiados de Ucrania se incorporen a su sistema educativo. Polonia, por ejemplo, que está recibiendo el mayor número de refugiados –incluidos cientos de miles de niños y niñas en edad escolar– está tomando medidas especiales para ayudarles a adaptarse, como crear unidades preparatorias y conseguir asistentes interculturales y psicólogos escolares.

Contrarrestar la estigmatización

Por otro lado, el profesorado advierte que la guerra puede hacer que se excluya o estigmatice en el centro educativo al alumnado de origen ruso y bielorruso. Para contrarrestarlo, los educadores deberían cuestionar las posibles ideas preconcebidas lo antes posible. También deberían enmarcar la guerra como algo perpetrado de forma específica por los dirigentes y militares rusos, y dejar claro que el pueblo ruso también la está sufriendo. Los psicólogos escolares pueden intervenir para ayudar, en caso de ser necesario.

Fomentar el activismo del alumnado

Estudiantes y personal escolar están participando en protestas contra la guerra de forma masiva, a menudo con el apoyo de la administración escolar y el gobierno local. En Alemania, por ejemplo, los aproximadamente 250.000 estudiantes de Hamburgo recibieron un permiso del Ministerio de Educación para participar en la protesta de los Viernes por el Futuro (artículo en alemán).

Hablar sobre la guerra

Antes de las clases y durante los recreos, es casi seguro que en el patio de la escuela se hable de las noticias sobre la crisis en Ucrania. El profesorado puede dedicar parte de su tiempo de clase a responder a las preguntas y preocupaciones del alumnado. Ignorar el tema podría ampliar el «ruido» existente, ya que el alumnado seguirá intercambiando ideas.

A continuación se presentan algunos enfoques que han tenido éxito.

Escuchar y tranquilizar: Descubre lo que el alumnado ya sabe y deja que te transmita sus preguntas, miedos e incertidumbres. Explica que es normal que les preocupe y les falten algunas respuestas, pero intenta relativizar sus conjeturas.

Compartir buenas fuentes: La desinformación se extiende con fuerza, sobre todo en algunas plataformas populares entre la juventud, como TikTok e Instagram. El profesorado puede presentar algunas alternativas fiables, exponer los hechos y reconstruir el contexto del conflicto. Las noticias incluso se pueden utilizar como punto de partida para preparar una clase sobre alfabetización mediática y desinformación. La Comisión Europea ha creado la página Solidaridad de la Unión con Ucrania, en la que recoge acciones para contrarrestar la desinformación.

Buscar apoyo en los colegas: Un correo electrónico de la dirección del centro en el que se anime al profesorado a hablar del tema en clase puede contribuir a reforzar su confianza, y una lista de preguntas frecuentes del alumnado, con sus correspondientes posibles respuestas y recursos, puede reducir su carga. El profesorado también puede pedir consejo a sus colegas o involucrar a los psicólogos de la escuela en las discusiones en el aula. Es posible que algunos estudiantes tengan más facilidad para hablar con sus compañeros. En esos casos, pueden intervenir los representantes del alumnado.

Buscar apoyo fuera del centro: Otras partes interesadas en la educación han ofrecido su apoyo a los centros educativos. En Bélgica, por ejemplo, una escuela colaboró con la Embajada de Ucrania para recibir libros infantiles sobre Ucrania que se incorporaron a la biblioteca de la escuela. En los Países Bajos, las escuelas recibieron un informe de TerInfo de la Universidad de Utrecht con directrices sobre la forma en la que se podía explicar la situación al alumnado (artículo en neerlandés).

Si eres docente, te animamos a crear vídeos solidarios, tanto con el alumnado como sin él, para enviarlos a tu Organización Nacional de Apoyo.


Referencias adicionales:

https://educateagainsthate.com/blog/posts/help-students-talk-news/

https://www.latimes.com/california/story/2022-03-07/ukraine-russia-misinformation-classroom-lessons

https://deutsches-schulportal.de/schulkultur/krieg-in-schule-thematisieren/ (alemán)

https://kinder.wdr.de/tv/neuneinhalb/sendungen/politik-und-weltgeschehen/sendung-konflikt-in-der-ukraine-was-ist-da-los100.html (alemán)

https://www.savethechildren.it/blog-notizie/come-parlare-di-guerra-a-scuola-e-articolo-11 (italiano)