¿Cuáles son los beneficios de la educación a la sombra?

Imagen: Tom Barrett / Unsplash.com

Al ver el modo en el que los estudiantes y las familias se comprometen con la «educación a la sombra» (educación privada que complementa la educación escolar) podemos entender mejor el aprendizaje que tiene lugar fuera del aula. ¿Qué es lo que sabemos de este fenómeno?

La «educación a la sombra» es un fenómeno muy extendido, pero que ha recibido poca atención en la investigación educativa convencional. Hace referencia a la educación privada de pago que se produce con el objetivo de ayudar a los estudiantes a tener éxito en la educación formal.

Este aprendizaje complementario puede incluir clases particulares, clases extraescolares en el centro educativo y actividades de ocio y culturales. Algunos programas se centran en las materias del plan de estudios, como las matemáticas y los idiomas. Otros programas, en cambio, ayudan al alumnado a desarrollar habilidades técnicas como la programación informática, la ingeniería mecánica, la interpretación musical o el deporte.

Aunque este tipo de educación no suele recibir financiación pública, puede considerarse complementaria a la educación formal e integral al sistema educativo general. Los proveedores pueden ser desde particulares hasta franquicias transnacionales (por ejemplo, los centros Kumon). Los cursos se imparten en lugares muy diversos (locales comerciales, edificios de centros educativos públicos, centros comunitarios, organizaciones juveniles, domicilios del alumnado o profesorado o bibliotecas, entre otros) y, cada vez más, se ofrecen también tutorías privadas en línea a través de videoconferencias y otras plataformas de Internet.

La educación a la sombra ha alcanzado grandes niveles a nivel internacional y las familias de todos los niveles de renta pueden invertir en ella para apoyar el aprendizaje y las futuras oportunidades de sus hijos e hijas, incluido el objetivo de obtener buenas notas en los exámenes sumativos de gran exigencia. La educación a la sombra también puede verse como una forma de que el alumnado con talento desarrolle sus capacidades e intereses académicos.

Sin embargo, dado que este aprendizaje complementario requiere que las familias paguen una cantidad, se podría cuestionar su contribución a un sistema educativo equitativo.